DOÑA MARÍA DE BADUEL ES PARTE DE NUESTROS
MÁS GRATOS RECUERDOS, PORQUE CASI TODOS NOSOTROS VINIMOS AL MUNDO CON LA AYUDA
DE SUS MANOS AMOROSAS.
La recuerdo caminando por las calles
del pueblo, trajeada toda de blanco, repartiendo sonrisas y bendiciones. En
casi todos los hogares del pueblo nos enseñaban a tenerle
respeto y admiración. Era un acto ritual cruzar los brazos y venerarla cuando
la veíamos. Ella alzaba una mano para trazar una cruz en el aire, al mismo
tiempo que pronunciaba palabras hermosas con buenos deseos para la salud y un
futuro radiante. Era Doña María Baduel (Valle Guanape, 1896- Las Mercedes del
Llano, 1978), la comadrona de la ciudad, quien ayudó a traer al
mundo a muchos mercedenses con la destreza y mística de todas las mujeres que
han practicado ese arte, considerado sagrado desde la Antigüedad.
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